|
RELIGIÓN
La humanidad, desde el principio del tiempo, ha encontrado la verdadera paz y la felicidad en la religión. Así como es imposible hablar acerca de moralidad y virtud donde la gente no practica la verdadera religión, es también difícil imaginarse la felicidad verdadera. La moralidad y la virtud se originan en el bien, en la conciencia limpia; y lo que hace a la conciencia buena y clara es la religión, que es una conexión entre el hombre y Dios.
* * * * * * * * * * *
La religión es la mejor escuela, la institución más bendita fundada para inculcar en la gente las cualidades de una buena moral. Esto está abierto a cada uno de lo más jóvenes y hasta los más viejos; sólo aquellos que la atienden logran la paz, la satisfacción y la libertad. Otros, por el contrario, no pueden salvarse de perderlo todo, incluyendo su verdadera identidad.
* * * * * * * * * * *
La religión es la colección de los principios Divinos que dirigen a la gente hacia el bien, no por la fuerza, pero si apelando a su libre albedrío. Todos los principios que aseguran el progreso espiritual y material del hombre, y por eso su felicidad en ambos mundos, son hallados en la religión.
* * * * * * * * * * *
La religión significa reconocer que Dios es Su Unidad absoluta y transcendental, y adquirir la pureza espiritual a través de actuar de acuerdo a Su manera. También requiere que un hombre organice sus relaciones con otras personas en Su nombre y de acuerdo con Sus mandamientos, y que también sienta, debido a él, un amor profundo y la relación con la creación entera.
* * * * * * * * * * *
Aquellos que no reconocen que la religión, tarde o temprano, menospreciará valores tan altos como la castidad, el patriotismo y el amor de humanidad.
* * * * * * * * * * *
La inmoralidad es una suciedad causada por la carencia de religión, y la anarquía es un producto de la misma carencia.
* * * * * * * * * * *
Los ateos, quienes han dedicado su vida a hostilizar la religión, ¿no tienen alguna obligación de demostrar las ventajas, si hay alguna, y las consecuencias buenas, si las hay, del ateísmo?
* * * * * * * * * * *
La religión y la ciencia son, de hecho, dos rostros de una sola verdad. La religión dirige al hombre al verdadero camino que conduce a la felicidad. En cuanto a la ciencia, cuando es comprendida y utilizada correctamente, es como una antorcha que proporciona al hombre una luz para seguir sobre el mismo camino.
* * * * * * * * * * *
Todas las hermosas “flores” de las virtudes loables son cultivadas en “los jardines” de la religión, como lo son los más ilustres “frutos” del árbol de la creación, como los Profetas, los santos y los eruditos de alto logro. Aunque los ateos deliberadamente los ignoren, serán incapaces, sin embargo se esfuerzan, para quitarlos de los corazones de la gente y de las páginas de los libros.
* * * * * * * * * * *
No hay nada en la verdadera religión para razonar el pensamiento o el razonamiento o los hechos científicos establecidos. Así como, no se puede, por ningún medio, ser criticado desde cualquier punto de vista racional. Aquellos que no aceptan a la religión, por lo tanto, tienen muy pocos, si los hay, buenos argumentos o motivos para ello, o tienen una idea falsa de la ciencia.
* * * * * * * * * * *
La religión es una inagotable y bendita fuente que da la fundación de una verdadera civilización. Es mediante la religión que un hombre es elevado en espíritu y en sentimientos tan alto que hace contacto con los mundos metafísicos, de donde es “alimentado” a plena satisfacción con todo tipo de bellezas, virtudes y bondades.
* * * * * * * * * * *
Las virtudes deben ser buscadas en la práctica de la religión. Rara vez sucede que un ateo tenga virtudes loables y que un hombre religioso esté desprovisto de éstas.
* * * * * * * * * * *
Un hombre logra la verdadera humanidad mediante la religión, y por ello es distinguido de los animales. Para un ateo, no hay ninguna diferencia entre seres humanos y animales.
* * * * * * * * * * *
La religión es el camino establecido por el Dios mientras el ateísmo es el camino de Satán. Es por esta razón el que la lucha entre la religión y el ateísmo ha existido desde el tiempo de Adán y continuará hasta el Último Día.
|